Misión: Ayudar
"Construyendo a los niños
de hoy con buena educación;
para no tener que reparar a los hombres del mañana"
El Comité Hermandad Pro-Aguilares, conocido por sus
siglas COMHPA; nació por amor y necesidad.
Transcurría el mes de enero de 1995, cuando después de
varios años de ausencia regresé a mi querido pueblo de
Aguilares, con ansia de ver a mis vecinos y amigos ( mi
familia tuvo que salir al extranjero durante el periodo
de guerra); empecé a recorrer sus calles con mucha
nostalgia, pero me llama la atención al ver en el
rostro de las personas, la acentuada desconcertacion, y
visible estragos dejados por la recién pasada guerra
civil.
El día siguiente, visité la iglesia ( Sr. de Las
Misericordias ) y, conmigo dos maletas llenas con ropa
nueva; en el atrio me encuentro con un grupo de
campesinos a quienes recuerdo oírles decir que venían
del cerro de Guazapa, abrí las maletas y les pedí que
tomaran piezas de ropa que les quedara bien; fué
cuestión de segundos en desaparecer el contenido.
Fué ahí, en donde me di cuenta que no había resuelto
nada, y que otro tipo de ayuda era necesaria y me acordé
de mi generosa colonia aguilarense radicada en
California, USA. Con la idea persistente en mi mente
regresé a California, de inmediato empecé hacer llamadas
telefónicas a familiares y amistades para compartir la
experiencia vivida en Aguilares, se publicó un llamado
a la unidad en Pro-de Aguilares en un espacio social del
periódico La Opinión (periódico de mayor circulación en
Los Ángeles), hasta aquí todos los intentos no habían
dado los frutos esperados.
Me tomé el tiempo en visitar canchas deportivas en donde
tenia conocimiento que se reunían muchos aguilarenses y
nuevamente inicio la tarea por proponer formar un comité
de ayuda humanitaria para nuestro pueblo; de esta forma
logré materializar mi anhelado sueño, pues éstas
personas transmitieron la idea a familiares y conocidos.
Así, nacimos, un día 28 de Mayo de 1995, varios
aguilarenses reunidos para formar el comité de ayuda
acepta los compromisos y retos que vienen con la
formación de una organización no lucrativa y toma por
nombre oficial de "Comité Hermandad Pro-Aguilares" (
COMHPA ).
Hoy a casi 13 años de existencia seguimos trabajando
para nuestro pueblo, gracias a la cooperación de nuestra
comunidad aguilarense, a quienes seguimos pidiéndoles
que no nos abandone en esta lucha que es de todos.
Creo oportuna la ocasión para expresar mis sinceros
agradecimientos a las personas que se han mantenido al
pie del cañón demostrando su paciencia y entrega
incondicional a la labor humanitaria de Comhpa.
Sr. José René Alas, Sr. Fernando Figueroa, Sra. Angelita
Figueroa, Sr. Oscar Nuñez, Sra. Vilma Castellon,
Sr. Gregorio López. ......Bienvenidos nuevos miembros
directivos Sr. René Armando Martinez, Sra. Elvia Monroy,
Sra. Haydee Casamalhuapa Sr. Alfonzo Vasquez, Sr.
Francisco Girón.
Nuestras gracias y reconocimiento por el trabajo y
tiempo dedicado a Comhpa, a las personas que han
trabajado en el pasado a nivel de Directivos de la
organización:
Sr. Alberto Moya, Sr. Pehdro Kruhz, Sr. Werner Marroquín,
Sra. Blanca Alvarenga, Sra. Carmen Figueroa, Sra.
Shirlly Celestin, Sra. Crucita Mikely, Sra. Ana
Isabel Ramirez, Sr. Antonio Cornejo (Q. D. G.), Sr.
Wualberto Mungia, Sr. Amilcar Galdámez, Sr. Jesús
Rivas, Sr. Atilio Grande, Sr. Salvador Escobar.
Con la misma importancia agradezco a todos aquellos que
nos han apoyado y creído en lo que estamos haciendo.
Infinitas gracias, Aguilares te lo agradecerá hoy,
mañana y siempre.
Atentamente,
Miguel Angel Quintanilla
Los hermanos Aguilar y Bustamante
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Don Manuel de Aguilar, fue el padre de los
hermanos Nicolás, Vicente y Manuel Aguilar,
Próceres de la Independencia.
Nació don Nicolás en
Tonacatepeque, el 16 de diciembre de 1742; don
Vicente, en San Salvador el 5 de abril de 1746 y
don Manuel en esta misma ciudad el 26 de junio
de 1750.
Los tres hermanos se
sintieron atraídos por la carrera eclesiástica y
así fue como pronto fueron coronados sus
estudios, que hicieron brillantemente,
mereciendo siempre los elogios de sus
profesores.
Don Nicolás obtuvo el curato
de San Salvador, puesto que logró por concurso;
su hermano Manuel le ayudó en el desempeño de su
misión como coadjutor.
Don Manuel estuvo también de
cura en Zacatecoluca.
Durante muchos años don
Vicente administró los curatos de Cojutepeque,
Zacatecoluca, Perulapán y otros, sabiéndose
captar siempre el cariño de los feligreses, a
quienes protegía en sus necesidades.
En el movimiento de 1811, se
encontraron los hermanos Aguilar, trabajando en
el mismo empeño y patriotismo que siempre les
había distinguido y para 1814, se encontraban
don Manuel, encarcelado, don Vicente
reconcentrado en Guatemala y don Nicolás, si
bien libre por consideración de sus años, muy
vigilado, pues aunque viejo y decrépito, era un
formidable enemigo, siempre dispuesto a defender
las ideas de libertad.
La Independencia debe mucho a
estos tres adalides que, unidos por el estrecho
vínculo de la sangre, lo estuvieron también por
sus ideas de engrandecimiento de la Patria. |